Para todo aquel que me conozca no es ningún secreto que soy un gran amante del cine de aventuras. La trilogía original de Indiana Jones, La momia, La máscara del zorro, entre otras, son películas que reviso de vez en cuando para recordar lo que es pasárselo en grande frente a la pantalla. En el año 2003 llegaba a los cines 'Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra', e instantáneamente se convirtió para mí en uno de los clásicos del género. Humor, acción, efectos especiales y un inmejorable Johnny Deep tenían la culpa. Posteriormente vinieron 'Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto', un gran espectáculo que no llegaba al nivel de la primera, y 'Piratas del Caribe: Al fin del mundo', sin duda la más floja de las tres y una decepción para mí como seguidor de la saga.
Después de ese mal sabor de boca tenía mucha curiosidad por saber qué habían preparado Rob Marshall (que sustituye a Gore Versbinski en las labores de dirección) y el productor Jerry Bruckheimer en esta nueva entrega. Lo primero que tengo que decir es que he vuelto una vez más a pasármelo en grande en el cine, aunque para todos aquellos que crean que está al nivel de la primera decirles que desgraciadamente no.
Jack Sparrow (Johnny Deep) se encuentra en Londres, compuesto y sin barco. Oye que alguien que se hace pasar por él está reclutando marineros para zarpar en busca de 'La fuente de la juventud'. A partir de aquí, nuestro pirata favorito se embarca en una aventura contrarreloj para llegar a este mítico lugar, con la Corona Británica y la Corona Española pisándole los talones. Por el camino se encontrará con un viejo amor, Angélica (Penélope Cruz), y con el pirata más temido de todos los tiempos, el Capitán Barbanegra (Ian McShane).
Vuelve la aventura. Vuelve la sencillez. Sencillez es quizás la palabra para definir esta entrega. Después de los excesos visuales de la segunda y tercera parte, con un apabullante despliegue de efectos, explosiones y situaciones extrañas (te estoy hablando a tí, Tía Alma), esta película es la más austera de las cuatro, aunque no por ello es aburrida. Hay menos secuencias de acción, más espaciadas a lo largo del metraje, y hay más diálogo y exposición, cosa que para algunos será decepcionante. Yo encontré la historia bastante interesante, por lo que para mí no fue un gran problema. Rob Marshall dirige con mano firme, aunque se aprecia en las secuencias de acción que no tiene el carisma de Versbinki, siendo estas menos inspiradas, con una iluminación muy tenue en algunas, y con planos poco apropiados en otras. Aún así, no creo que haya hecho un mal trabajo. El nivel técnico, como era de esperar, es de primera clase. Decorados ostentosos, paisajes espectaculares, vestuario impecable, efectos visuales correctos.
Jack Sparrow ha vuelto. Y está tan descontrolado como siempre. El gran Johnny Deep vuelve a demostrar sus dotes para la comedia con un personaje a su medida y que estoy seguro es infinitamente divertido de interpretar. Habrá aquellos que digan que ha caído en la parodia, que está demasiado explotado, pero creo que es una gozada una vez más contemplar una de las creaciones más ingeniosas y divertidas de los últimos años. El protagonismo está más repartido en esta entrega, y creo que ahí está uno de sus fallos, pues la adición del pirata Barbanegra a la saga se antoja cuanto menos decepcionante, con un personaje mal escrito, desaprovechado y demasiado benevolente. No nos creemos en ningún momento que estemos ante el hombre más despiadado de los mares, y los 'trucos de magia' con los que nos deleita nos dejan bastante perplejos.
Penélope Cruz tiene un papel bastante simpático, aunque no le dejan mucho espacio para hacer nada. La maternidad de Cruz ha debido ser la causante de esto, puesto que la mayoría de sus planos son de la cintura hacia arriba, y apenas aparece en las escenas de lucha (salvo en la primera). El enorme Geoffrey Rush es de nuevo de lo mejor de la película. El sí parece un pirata, y a través de la anterior trilogía hemos aprendido a querer al personaje, y en esta entrega se come muchas veces a los actores que tiene alrededor. ¿Se echa de menos a Orlando Bloom y Keira Kneightly? Tengo que decir que no. Nunca fueron mis personajes preferidos de las primeras películas, y no veo cómo podrían haber hecho esta historia mejor, por lo que veo conveniente que se hayan quedado fuera.Creo que todo aquel seguidor de la saga 'Piratas del Caribe' disfrutará mucho de esta nueva entrega. Es cierto que hay menos acción, y la que hay es menos espectacular, pero creo que la mayoría de los personajes tienen el suficiente carisma para entretenernos y la historia está bien contada. No llega al nivel de la primera entrega, no creo que ninguna más (si las hay) lo haga, pero para un servidor supera a la extraña e irregular 'Al fin del Mundo'
Lo mejor: La escena de las sirenas, espectacular y muy emocionante. El momento en el que Jack Sparrow escapa del palacio del Rey de Inglaterra.
Lo peor: Barbanegra, muy desdibujado y desaprovechado. Que la mayoría de escenas de acción transcurran por la noche y nos priven de ver más.
Valoración: ****/*****

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