Todo por el share
Network, un mundo implacable
Director: Sidney Lumet
Guión: Paddy Chayefsky
Año: 1976
Duración: 121 minutos
Reparto: Peter Finch (Howard Beale), Faye Dunaway (Diana Christensen), William Holden (Max Schumacher), Robert Duvall (Frank Hackett), Ned Beatty (Arthur Jensen), Beatrice Straight (Louise Schumacher)
Tengo que confesar que aunque soy un amante del cine mi asignatura pendiente es el cine clásico. Hay muchas 'grande películas' que todavía no he visto, por lo que de vez en cuando intento ponerme al día. 'Network' es sin duda una de esas películas, y contaba a priori con un aliciente para mí: los entresijos de la profesión periodística, en este caso en la televisión.
Howar Beale es un presentador de informativos de la cadena UBS que ha ido perdiendo poco a poco su conexión con el público y las audiencias no son las esperadas, por lo que se le comunica su despido. En lugar de resignarse, el presentador aprovecha su despedida en antena para anunciar que se suicidará en directo en exactamente una semana. A partir de aquí se entrecruzarán las historias del propio Beale, ahora predicador televisivo que arrasa en audiencias, Diana Christensen, fría y desalmada programadora con instinto para futuros hits y Max Schumacher, amigo de Howard, director de informativos y representante de la vieja escuela.
Tengamos en cuenta el año en el que se concibió 'Network', 1976. Y tengo que decir que los temas que se abordan pueden extrapolarse a la televisión actual. Es impresionante como una película de hace casi 40 años pudiera adelantarse tanto a su tiempo y describir de una forma tan irónica, sarcástica, pero al fin y al cabo real, el estado de la 'caja tonta' que tenemos hoy en día. El 'todo vale' que nos muestra la película no difiere mucho de la batalla por las audiencias que se libran día a día entre los grupos empresariales propietarios de las más importantes cadenas de televisión.
En la antigua Roma una de los lemas era 'para el bulgo, nada mejor que pan y circo', y eso nos muestra 'Network'. Los directivos de UBS 'trafican' con la información, porque al fin y al cabo, lo que reporta beneficios es la audiencia, y la audiencia necesita espectáculo. El protagonista de ese espectáculo es ahora Howard Beale, un hombre en un estado frágil al que se puede exprimir al máximo para reventar las gráficas de audiencias. No importa que lo diga sea más o menos acertado, que utilice el espacio reservado a la información como púlpito para sus divagaciones, lo que importa es que al público le gusta, y a la cadena por ende también. Pues eso, 'pan y circo'.
Una luminosa Faye Dunaway pone cara a esa cadena desalmada, despiadada, sin escrúpulos, que llega incluso a negociar con un grupo terrorista con tal de conseguir un 50% de share. Es intuitiva, es un as en su trabajo, pero parece que está vacía por dentro. No es capaz de sentir, de amar, ella sólo quiere que UBS sea portada del New York Times. Un jovencísimo Robert Duvall no le va mucho a la zaga, en un papel más pequeño pero igual de efectivo. Sólo importa tener contentos a los accionistas, ser el mandamás de la cadena, todo lo demás es secundario.
Como periodista que soy, el panorama que muestra 'Network' no deja de ser demoledor. Es impresionante lo que se puede llegar a hacer por dinero, fama y tener el control de las audiencias. Evidentemente, las situaciones están llevadas al extremo, pero no creo que lo que vemos esté muy lejos de la realidad. Al fin y al cabo, ¿en qué se diferencian Howard Beale y Belén Esteban? Son rentables, el público les quiere, arrasan en los ratings...

A medida que iba viendo como se desarrollaban los personajes, y como estos iban adquiriendo profundidad, me pregunté si estaría viendo uno de los mejores repartos en el tiempo que llevo amando el cine. Y tengo que decir que una vez aparecen los títulos de crédito, la respuesta es sí. Todas, y digo todas, las interpretaciones son dignas de cualquier premio o alabanza. Cada uno de los actores aprovecha su tiempo en pantalla para explotar y dejar un profunda huella el resto del metraje, y si no sólo hay que ver las cortísimas apariciones de Beatrice Straight en el papel de la mujer de Max Schumacher (Oscar a la mejor actriz secundaria por apenas 5 minutos) y el contundente discurso de Ned Beatty, una de los mejores momentos de la cinta. Poco más se puede decir de Faye Dunaway (Oscar a la mejor actriz), William Holden (excelentemente contenido) y Peter Finch, que pone los pelos de punta en los que quizás sean algunos de los mejores monólogos del cine reciente (impagable el momento el que dice a sus seguidores: salir a la ventana y gritad: ¡estoy enojado como el infierno y no lo soportaré más!). Puede comprobar tras acabar el film que todas las interpretaciones que acabo de mencionar fueron nominadas al Oscar, una hazaña que no ha vuelto a repetirse.
Recomiendo encarecidamente 'Network' a todo amante del cine, a todo aquel que esté dispuesto a pasar dos horas entretenidas, cargadas de ácida ironía, sarcasmo y de una lectura de la televisión más cercana a nuestros tiempos de los que podríamos esperar. Gran película, sin duda.